El mayor riesgo fiscal no es la tasa impositiva…es la falta de documentación y sustancia.
Muchos ejecutivos piensan que su mayor problema es cuanto pagan…pero el verdadero problema es qué pueden demostrar.
En una fiscalización la SAT no evalúa intenciones…evalúa evidencia.
Sin soporte adecuado:
* un gasto puede ser rechazado.
* un ingreso puede ser ajustado.
* una transacción puede ser cuestionada.
En materia tributaria, no basta con haber realizado una transacción; también es necesario poder demostrarla adecuadamente, por eso, un diagnóstico fiscal preventivo constituye una herramienta de protección empresarial.
¿Tu empresa está realmente preparada para responder ante una revisión de la SAT?
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Chay & Asociados

