¿Su empresa tiene saldos de impuestos a favor?
En muchos balances permanecen saldos por pagos trimestrales de ISR, Impuesto de Solidaridad —ISO—, crédito fiscal del IVA y retenciones de IVA. Con frecuencia se trasladan de un período a otro sin comprobar si todavía pueden utilizarse o recuperarse.
El primer paso es conciliar cada saldo con la contabilidad, las declaraciones y su documentación de soporte. La integración debe mostrar cuándo se originó el crédito, cuánto se ha aplicado, cuál es el remanente y hasta cuándo puede aprovecharse.
Esto es especialmente relevante para los pagos trimestrales de ISR y el ISO, cuyos saldos se consignan en los formularios de ISR. Las cifras declaradas deben coincidir con los registros contables y contar con respaldo. En el caso del ISO acreditable al ISR, identificar el año de cada pago permite planificar su uso dentro del plazo legal y evitar tanto la pérdida del crédito como un acreditamiento anticipado o indebido.
El crédito fiscal del IVA también puede representar una oportunidad de recuperación. Los exportadores y quienes venden bienes o prestan servicios a personas exentas pueden solicitar la devolución del crédito generado por adquisiciones y gastos directamente vinculados con esas operaciones, sujeto al cumplimiento de los requisitos legales.
Por su parte, las empresas a las que se les practica retención de IVA deben revisar los remanentes acumulados. Cuando durante dos años consecutivos mantienen un saldo que no han podido compensar contra sus débitos, pueden evaluar la solicitud de restitución conforme al procedimiento aplicable. La acumulación del saldo, por sí sola, no produce una devolución automática.
Una revisión periódica permite detectar diferencias a tiempo, recuperar los montos que procedan y evitar créditos aplicados dos veces o fuera de las condiciones legales.
En Chay & Asociados le apoyamos en la revisión y conciliación de sus saldos fiscales a favor, la evaluación de su recuperación y la identificación de riesgos para evitar contingencias ante la SAT.

